El terroir es el conjunto de factores geográficos, climáticos y humanos que influyen en el sabor y el carácter del vino. La ubicación del viñedo, la composición del suelo, el clima local y las prácticas de cultivo de los viticultores afectan profundamente las características organolépticas del vino. El impacto del terroir puede ser especialmente evidente en vinos de regiones conocidas, como los Borgoña en Francia o el Valle de Napa en California, donde el terroir define en gran medida el perfil del vino.
